Oportunidad del Encuentro

En la Sociedad actual los retos de las empresas, y especialmente de los directivos y directivas es adaptarse a las grandes y rápidas transformaciones tecnológicas, económicas y sociales, que requiere que posean una serie de competencias profesionales necesarias para hacer frente a todos estos cambios. En este contexto de innovación el intercambio de conocimientos, experiencias y aprendizajes pasa a ser parte indispensable de la cultura de cualquier organización. Este principio es especialmente importante para las organizaciones del tercer sector de acción social sometidas a cambios legislativos de primera magnitud (ley de dependencia, leyes de servicios sociales,…), para la construcción de un sistema de servicios sociales.

oportunidadEn un estudio sobre la formación para la gestión de entidades de acción social realizado en 2007 se destaca que, en nuestro país, existe una oferta aceptable en formación de voluntariado y una emergente de formación de profesionales y técnicos y, sin embargo, existe una oferta muy limitada de acciones formativas y de espacios de intercambio para los líderes, promotores-creadores de organizaciones de acción social. Todo esto puede estar dando lugar a una ausencia de planteamientos estratégicos en la orientación de las organizaciones o a una falta de conexión en la visión estratégica entre los directivos y máximos responsables y los técnicos.

Por otro lado, se observa una carencia en la formación de actitudes y la transmisión de valores, aspectos estos que constituyen un plus de legitimidad y uno de los principales aspectos diferenciales para las organizaciones del sector. En este sentido cobra especial importancia ser capaces de recoger estos valores en las políticas de gestión y desarrollo de personas de las entidades de acción social.

En la medida en que una organización incorpora el aprendizaje dentro de su propia cultura organizativa, el desarrollo potencial de la entidad y de las personas que forman parte de ella se multiplica. La formación e intercambio de experiencias se convierte, de este modo, en un elemento estratégico para el desarrollo de los equipos del tercer sector que garantiza la innovación constante, así como la adaptación a las necesidades emergentes del entorno y a las nuevas demandas del “mercado”.

Cada vez son más necesarios líderes con competencias para dirigir organizaciones, preparados para motivar a los equipos y con capacidad de generar climas laborales positivos que permitan desarrollar realmente las competencias necesarias y valores para el sector.

Parece pues inexcusable la importancia de las acciones de formación  continuada, de la actualización, del aprendizaje permanente de competencias de acción profesional entendidas éstas como “el conjunto de conocimientos, procedimientos, actitudes y capacidades que una persona posee y son necesarias para afrontar de forma efectiva las tareas que requieren una profesión en un determinado puesto de trabajo, con el nivel y calidad de desarrollo requeridos; resolver los problemas emergentes con iniciativa, autonomía y creatividad; y adaptarse al entorno sociolaboral y colaborar en la organización del trabajo”.

Este aprendizaje se puede hacer de diferentes maneras, pero es indudable considerar la importancia y necesidad de facilitar y poner en marcha instrumentos que evidencien los conocimientos, procedimientos de trabajo, actitudes y capacidades que los actuales directivos y directivas poseen, en mayor o menor medida interiorizados, bien sea por el tiempo transcurrido en el desarrollo de labores de gestión que les han permitido conocer diferentes soluciones  y respuestas a los problemas habituales, bien sea por el aprendizaje a través de acciones de formación.

Hay que tener en cuenta, además,  que la formación de actitudes y transmisión de valores se logra en el trabajo en grupo, interactuando con personas que trabajan en los mismos cometidos y forman parte de un grupo de referencia.

En este sentido cobra importancia la creación de espacios de transferencia de conocimiento, que permitan el intercambio de información y buenas prácticas ya sea dentro de las propias entidades o externamente, buscando el intercambio de conocimiento entre personas y entidades.

Por todo ello vemos necesaria la realización de acciones que contribuyan al liderazgo y la innovación en las organizaciones de acción social, como este encuentro que pretende ser un espacio para el desarrollo continuado y para la reflexión estratégica; un lugar que haga posible que nuestras directivas y directivos estén continuamente preparados desde su competencia profesional para afrontar, con todas las herramientas posibles y más innovadoras, los retos y cambios que nuestra sociedad plantea; un lugar en el que se debata cuál es el presente y cómo diseñar el futuro de las directrices de gestión y de las respuestas organizativas a las necesidades de las entidades del sector de acción social.

 

Anuncios